El legado de la Revolución
Bolivariana, un movimiento político de la izquierda inventaba por Hugo Chávez, ha
creado una situación económica y política muy débil en Venezuela. La Revolución
Bolivariana se fundó en el principio de justicia social, pero en realidad la
población de Venezuela sufre con problemas de desabastecimiento y
racionamiento. Además, el sucesor de Chávez, Nicolás Maduro y su
administración continúan la represión de la oposición política que quiere cambiar
la trayectoria del país. La comunidad internacional tiene la capacidad de
socorrer la oposición política a Maduro para ganar poder en el gobierno de
Venezuela. En síntesis, es muy importante ahora que la población de
Venezuela y la oposición de Maduro traten de cambiar la situación política para
mejorar la economía y proveer el alto nivel de vida para toda la gente.
Es obvio que la
legada de la Revolución Bolivariana no está representativo de las intereses
actuales de la población de Venezuela y es importante que el gobierno
rectifique la administración ser un liderazgo responsable y adaptable para
hacer decisiones más relevantes para los problemas actuales. También, es
la responsabilidad de Maduro admitir las deficiencias de Revolución Bolivariana
y crear un plan nuevo para el futuro de Venezuela.
Primero,
la Revolución Bolivariana fue implementado durante un situación política muy
diferente y por eso, ya no es representante y la oposición política debe sacar provecho
de esto facto. En el pasado, Hugo Chávez fue un líder muy popular en su
país aunque él no fue muy respetado por la comunidad internacional. Por el contrario,
el líder actual, Maduro, no tiene el mismo respeto que Chávez tuvo en el pasado.
Adicionalmente, en la historia reciente de Venezuela, la economía dependió
en el comercio de petróleo. Debido a la caída en el precio internacional
de petróleo, la economía ya no puede depender de esta industria, pero el
liderazgo de Maduro no ha creado una sustitución por esta fuente de ingresos
públicos y la administración actual obstruye la iniciativa empresarial.
En segundo lugar, la aprobación decreciente de
la Revolución Bolivariana se relaciona con las razones expresadas arriba, y
también porque los gobiernos de Chávez y Maduro han sido corruptos por mucho
tiempo. La corrupción de las administraciones pasadas debe ser contrarrestada
con una administración legítima que pueda reparar el daño que la Revolución
Bolivariana todavía está causando. Para hacer esto, hay muchas cosas que
la oposición necesita lograr. Específicamente, es crucial que el
gobierno nuevo restablezca el Estado de Derecho y la separación de poderes para
hacer el gobierno más representativo y flexible. Además, es importante
que el siguiente gobierno no continúe, “la perversa intromisión de las fuerzas
armadas en la vida civil.”[1]
En otras palabras, el siguiente gobierno debe ser caracterizado por su
adhesión a principios morales y útiles.
En tercer lugar, es obvio que el gobierno
actual de Venezuela ha perdido el control de su país, y es posible que Venezuela
necesite ayuda de otro fuente para pasar este periodo de debilidad. Una etapa
muy importante por la transición a una democracia responsable es la liberación
de presos políticos. Además, la comunidad internacional puede ayudar con
esta acción porque actualmente, el encarcelamiento de Leopoldo López, un
político de la oposición, son violaciones de derechos humanos y de la libertad
de la ideología política. No obstante, las situaciones políticas y
económicas en Venezuela necesitan cambiar y mejorar antes de ocurre la
inquietud social.
Por otro lado, hay algunos grupos que mantienen
la mentalidad que la comunidad internacional no tiene el derecho a interferir
con la situación política en Venezuela. Algunas personas, probablemente las
que tienen poder en el gobierno ahora, dirían que la oposición necesita ser
elegida si quieren el poder política. A pesar de la falta de
oportunidades iguales por el partido de la oposición, hay grupos que creen en
las excusas desesperadas de Maduro sobre la economía en apuros y la
“democracia” irresponsable que existe en Venezuela. Actualmente, esto
pensamiento no está correcto porque un democracia debe ser representante de las
intereses de la gente y si no es, otros grupos pueden intervenir para proveer
los derechos básicos por la población.
Finalmente, es la responsabilidad del partido
de la oposición desarrollar un gobierno inclusivo que lo pueda adaptar a
necesidades de la población. Si el siguiente gobierno puede lograr esto, la
comunidad internacional no necesita intervenir en la política de Venezuela.
¿Se parece que es justo que la comunidad
internacional intervenga en la política de Venezuela porque su gobierno es
corrupto?
¿Puede el gobierno de Venezuela convierte
a una democracia responsable antes de la agitación social?
[1] Arias
Sánchez, Óscar. "El Fin Inminente De La Revolución Bolivariana (Párrafo
10)." El País, January 27, 2015. Accessed March 1, 2015. http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/27/actualidad/1422327590_892217.html.